
Juego de marcado tinte etílico, en el que los participantes, formando un corro, se pasan un litro de cerveza u otro brebaje con alcohol, siguiendo el sentido inverso de las agujas del reloj y teniendo que beber obligatoriamente antes de alcanzar el mencionado líquido a su compañero de la derecha. Aquel que se encontrara a la izquierda del que se acabase el litro, tendrá que pagar el importe de dicha consumición.
Es un juego que estuvo muy de moda durante cierto tiempo entre nuestro grupo y en el que inexcusablemente, aquel que estaba a la izquierda de Agustín, no sé muy bien por que extraña razón, acababa más bien borracho.
Memorable el día en que Amadeo, más bebedor de fondo que de sprint como todos sabemos, al acabar una rodada estando a la izquierda de Agustín, salió corriendo del reservado del pub, atravesó todo el local, salió a la calle, subió corriendo la Calle Molino, la Plaza Mayor y , cuando nos ibamos hacía la Portera, ya bajaba desde la zona de la cabina bastante más relajado. "Había gente por todos lados", contestó ante nuestras preguntas.
Es un juego que estuvo muy de moda durante cierto tiempo entre nuestro grupo y en el que inexcusablemente, aquel que estaba a la izquierda de Agustín, no sé muy bien por que extraña razón, acababa más bien borracho.
Memorable el día en que Amadeo, más bebedor de fondo que de sprint como todos sabemos, al acabar una rodada estando a la izquierda de Agustín, salió corriendo del reservado del pub, atravesó todo el local, salió a la calle, subió corriendo la Calle Molino, la Plaza Mayor y , cuando nos ibamos hacía la Portera, ya bajaba desde la zona de la cabina bastante más relajado. "Había gente por todos lados", contestó ante nuestras preguntas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario